
jueves 9 de agosto de 2007
jueves 2 de agosto de 2007
Algunas fotos para que entendais mi pasión por mi casa en Extremadura...
Estas son algunas de las imágenes que tengo siempre en mis ojos cuando pienso en aquello y no estoy. Le he preguntado a algunos amigos con que imagen se quedan de todas, y hemos sido unánimes: el pico de enfrente de la casa, una puesta de sol desde la orilla de la finca, y las paredes donde nos gusta nadar... Osea, que aquí os presento a las tres maravillas de allí!

Paredes de piedra como esta rodean todo el paisaje. Nadar al lado de una de estas paredes, con un agua de cristal, y oliendo los pinos y los eucalitos de la zona es medicina para mí. No es la pared más bonita, es sólo una de ella, la que está más cerca de la casa. Todas son fantásticas.
Desde la habitación, al despertar, lo primero que veo todos los días es la imagen de esta montaña. No la enturbia nada. Y además, no se escucha nada, todo es silencio...
Es un rincón sólo para mi familia, unos pocos amigos, y algunos de estos músicos a los que quiero. Cuando han estado allí siempre hemos acabado en la orilla, entre dos luces, bebiendo alguna copa, y escuchando la guitarra, que entre tanto bonito suena mejor. Retumba en el silencio, y el agua, las hojas de los arboles y el silbido del aire se mezclan con la soleá. Escuchar allí una granadina es... No sé, no hay palabras.
Esta puesta de sol, en verano, es igual de bonita todos los días de verano. La orilla que veis en la puesta de sol está a menos de doscientos metros de la casa, es nuestra "piscina"del jardín.

Paredes de piedra como esta rodean todo el paisaje. Nadar al lado de una de estas paredes, con un agua de cristal, y oliendo los pinos y los eucalitos de la zona es medicina para mí. No es la pared más bonita, es sólo una de ella, la que está más cerca de la casa. Todas son fantásticas.
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