martes 25 de septiembre de 2007

Este fin de semana tocaron Habichuelas...

Tomar algo o charlar con cualquier Haichuela, es una gozada, pero cuando el fin de semana lo compartes con ellos, os aseguro que te termina doliendo las mandíbulas de reir, te cansas de decir, "Pepe, vámonos ya a casa" y " No puedo más"...
Adoro a Pepe y a Amparo. Los quiero como a mis padres. Siempre he tenido en ellos todo el apoyo y todo el cariño que he necesitado. Respeto y consideración por su parte hacia mí. En momentos difíciciles ellos han sido un gran apoyo. Puedo asegurar que ninguna persona que les conozca puede hablar mal de ellos, y si lo hacen es porque les mueve la envidia o porque no les conocen. Para mí no hay otra opción.

Además Pepe Habichuela tiene ese punto de noctámbulo y flamenco que va más allá de su maestría musical. Devora la noche, y la torea, y se la hace a él mismo. La noche, la fiesta no le vive, el se la vive.

Su casa es un museo de recuerdos musicales y sentimentales, y si te paras a escuchar un poquito, puedes oir latidos de corazón detrás de cada fotos, de cada cuadro, de cada instrumento, de las decenas de trofeos y reconocimientos... Fotos antiguas, modernas, clásicas, pero en toda la casa reina el principito, reina Josemi Carmona. El pasillo es una galería de fotos, que te dejan con la boca abierta. Familiares y de amigos de profesión, pero un lujazo. Lo repito, reina Josemi. Sus padres sienten devoción por él. Es su único hijo, pero está claro que
el les ha dado todo lo que unos padres pueden esperar. Josemí, además, no sólo reina en el corazón de ellos, sino que preside en mucho otros, el mío, por ejemplo. Yo tambien tengo devoción por él. Hasta cuando Pepe se hace una foto, de una u otra manera, tiene que tener a Josemi al lado, aunque no se ponga. Se tuvo que colocar en esta foto delante de la de su hijo. !Y menudas pedazo de fotos del hijo! Josemi, estás como un queso...










Cuando estoy con Pepe Habichuela, siempre quedan mil anécdotas al diario que contar. Y de este día no pudo ser menos. El día anterior estuvimos con Carlos Habichuela, Toñi y su hijo, Carlos. Pasamos por el Café de Chinitas, donde estaban actuando, y tuvimos el lujazo de ver bailar a David Paniagua. Joé, como baila el niño!!! Como siempre adorables. Y después, como no, acabamos en el Mostro. Es que ya no conocemos Madrid sin acabar ahí... Al otro día en casa de Pepe, que nos regaló a Jaco Abel con la guitarra tocando en su casa. De impresión. La cena estuvo bien, en el patio de la casa, buena comida y buen vino, pero la lluvia también quiso unirse a nosotros. Claro, las cenas y las sobremesas con Pepe ya son históricas y todos quieren conocerlas... Pero la sombrilla nos sirvió a Amparo, a Antonia y a mí, pero el sector masculino siguió con los percebes y las cigalas a la lluvia... Pepe decía que mejor, que con el fresquito va a entrar mejor el vino!!

Terminamos la cena corriendo ya para dentro, y mojados. Y entonces empezó Pepe su roneo con Amparo. El Mostro, teníamos que irnos al Mostro. Pero no fué Pepe, fué el nieto el que convenció a Amparo para juntarnos todos allí. Coche, A Mandeli y al Mostro...

A Pepe le conoce todo el mundo. Y fíjate por donde, que teníamos a un americano, musico y guitarrista rokero, creo, que trabajó hacía años con el al otro lado del charco, y estaba pasando unos días en Madrid, y estaba en el Mostro esperando. Es que le dijeron no se donde de flamencos que de salir, daba con Pepe o su familia allí. El Mostro, al final, la casa de todos nosotros. Es que ese Alex es un mostro...

La noche terminó con todos los Habichuelas allí, grandes y pequeños, el americano, el whiski, las tostas de jamón y queso, y con Amparo y yo tratando de recogerlos a todos y llevarlos a casa. Vamos a ver, que a las cinco es la hora justa en que a Pepe y a todos nos apetece la penúltima, hasta el sol, para volver a casa temprano...


Adoro esta familia, y os voy a contar un secreto, en muchos sitios me conocen como La Sonia, la de los Habichuela, y es la mejor familia de la que me pueden colgar el apellido.


En definitiva, además de mi familia, y mi devoción por ellos, Pepe Habichuela no es un maestro de la guitarra, es EL MAESTRO DE LA GUITARRA. Consigue que la guitarra tenga un sonido a madera profundo, único. Sólo él puede conseguir falsetas imposibles, y nadie, nunca, ha podido descubrir el secreto de su toque magistral. Pepe es un explorador del flamenco, y hechiza con su sonido. Su guitarra huele a amizcle moruno, a esencia de Granada, a vida y a corazón. Sus manos se funden con la guitarra como nadie hace, y cada nota profundiza en su espíritu. El toque de Josemi huele tambien a esa madera.


A ver, os dejo que voy a buscar el babero, que ya lo necesito... Es que se me cae la baba siempre...



Un beso a Pepe, a Amparo y a Josemi, os quiero mucho.
Y al resto de la familia, mi mejor abrazo, y mil besos tambien.












lunes 24 de septiembre de 2007

Hay que ser agradecidos...



Venga, un pequeño espacio pero grande para tí.


Es que siempre nos acordamos de la gente cuando la necesitamos, y poco para dar las gracias, así es que, esta vez contigo, no caigo en el defectillo.


Cuando necesitamos un técnica bueno, de urgencia o programado, me enseñaron a llamarte. Josemi Carmona, Juan Carmona, Pepe Habichuela, todos, "llama al Sergio que es el mejor", y yo cuando le he llamado, ha estado conmigo, y para quitarse el sombrero.


Hoy me acuerdo de tí, y como ves, no es para pedirte que me sonorices ese sitio que casi no tiene de ná, o eso de última hora sin técnico, ni nada de esas cosas. Me acuerdo de tí como amigo.


Además, por otras cosas que algunos sabemos, te mereces un gran homenaje. Pase de pecho a la vida, y a por otro toro para lidiar, que hay muchos y mejores.


Cuando le veáis, y le renozcáis, no le pidáis muchos favores, anda, que ya va de sobrao con los que le pedimos nosotros.


Muchos besos, Sergio.


Y si queréis un técnico de sonido, bueno de verdad, y mejor persona, ya sabéis, a tirar de Sergio, que, además, ahora es políglota el tío...


miércoles 19 de septiembre de 2007

SOULERIA: ANTES, DESPUES Y DURANTE (DETRAS DEL ESCENARIO)

Una semana antes del estreno el día 13 y ya nos estábamos volviendo un poco locas.

Teníamos muchos invitados, un teatro fantástico con muchos asientos, y pocas entradas vendidas, la verdad.

SOULERIA es un proyecto artístico en el que todos nos volcamos.

El patrocinador, White Label, por supuesto que creyó en ellos, Alejo Stivel, también y por eso se embarcó en el proyecto, para Pitingo y Juan era una realización personal y artística muy fuerte, el paso que marca el antes y el después de su carrera musical conjunta, para mí un gran paso, porque desde este estreno pasaba a trabajar directamente y continua en el proyecto de mi amigo Pitingo, al igual que ya trabajaba estrechamente con Juan. Además de la apuesta personal por mí y mi trabajo, yo me encuentro en un gran proyecto, en el que además de un gran trabajo y un gran material, prima la amistad y el cariño que siento por todos los integrantes del proyecto.

Cada día, cada ensayo, era un momento especial, que empezaba a calentar mis ánimos desde lo más dentro del corazón, hirviendo dentro nervios, ganas, entrega, expectación, ilusión, cansancio... Mil sentimientos y estados, que tendrían su punto de ebullición los días de cartel en el teatro.

Todos teníamos ganas de que el coro llegara de Nueva Orleáns, y como todo lo bueno, se hizo esperar. Casi dos días de retraso. En mi cabeza solo daba vueltas la idea de que dos días menos iban a interferir en el acoplamiento de los músicos del Pitingo con ellos. Cuando llegaron y en el primer ensayo no pude ir, pero hablé con Verónica, con Juan y estaban todos llorando. Si, LLORANDO. ¿Tan insuperable era?. Al día siguiente lo comprobé. En Telemadrid y Telecinco que grabaron los ensayos, salgo con los ojos rojos como tomates, y Julio, y Paco, todos llorando emocionados también. Una preocupación menos, bajo la dirección de Alejo, y con estos pedazos de músicos, no teníamos que preocuparnos por nada de lo que estuviera encima del escenario, SOLO lo del alrededor, ¿SOLO?

Cuando ví a Alejo la primera vez en los ensayos, me acordé de muchas cosas del pasado. TEQUILA. Me acordaba del Viva Tequila! Por los ochenta. No le he dicho nada a Stivel, pese a trabajar estos días cerca de él, para no ser coñazo, pero Tequila marcó mucho a mi grupo. En fín, mirad que foto con Ariel Rot.

Un viernes antes del estreno es cuando en la historia de detrás del concierto entró en juego Sandra. Trabaja con Alejo, y nuestro primer contacto fue para que firmara el viernes unos contratos que tendrían que mandarle para dos días antes... En ese momento empezó nuestra locura y nuestra carrera loca para que todo saliera perfecto, que acabó el domingo día 16.

Siempre voy a recordar una conversación con Sandra de ese día: Prepara el contrato, lo redactas y me lo envías, ¿Dónde Sandra?, Pues a la oficina, ¿dónde es? Me lo dice y... Asómate a la ventana Sonia, que si te asomas me ves... Yo en mi planta 22 de las Torresblancas, y ella en un edificio cerca desde el que nos podemos ver. Me cayo muy bien.

En esa semana también tomé contacto con Cristina, de Wonderland Group y responsable de la gestión del Teatro y su Director, Luis Alvarez. De diez. Geniales. Tienen todo para poder dirigir y gestionar un gran Teatro como es el Häagen Dazs Calderón. Capaces, resolutivos, correctísimos, pero simpáticos, amables, comprensivos, entregados, y además guapos los dos... Luís, que pena no tener foto contigo, pero con Cristina sí. Allá va:
Mientras que todos los músicos ensayaban y yo les decía tanto a Juan como al Pitingo que todo estaba perfecto, hubo un despacho que era como el cuarto de los castigos para unas cuantas de nosotras: Sandra, Ana, Mada y para mí. ¡Joder! ¿Vosotros sabéis lo que es tener mil invitaciones, con un Teatro con el cartel de cerrada la venta de entradas, todo completo, y de todos los invitados todos ser tan importantes para cada una de las que estábamos allí sentadas?

Sandra, Cristina, Mada, Mary, Ana... Todavía cuando lo pienso, sudo y tiemblo. Cinco personas hablando, cinco moviles sonando, listas, entradas, vips, mas vips... y nuestra cara de todo va bien...

Gracias a esto, por supuesto, que he cogido una cariño muy especial a todas, y espero que podamos contar las unas con las otras, siempre que lo necesitemos, y también espero que cuando nos veamos sentadas otra vez en una mesa así y en similares condiciones, nos acordemos de todo esto para saber que:
PODEMOS CON TODO...!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Unas fotos de las fantásticas.....







Quiero dar las gracias también y de una manera muy especial a Marcelo. Estuvo al frente de la taquilla, de las listas de invitados y ha lidiado con todos nosotros, nuestros nervios y nuestras locuras. Detrás de ese cristal, con el AGOTADAS LAS ENTRADAS, y con mil listas. Y ¡Vaya nombres, Marcelo, que te dimos! El Pelao, El Bola, Mostro, Tinillo,... BENDITA TU PACIENCIA Y TU BUEN HACER. La gente del Teatro, impresionante. A mí me encantó una niña, con la cara llena de purputina, simpatiquísima, dulce, que para todos tenía mil palabras bonitas. Un enlace estupendo entre mis invitados y yo hasta que conseguíamos encontrarnos y organizarnos. Gracias, gracias...

Y al resto de acomodadores, personal... Mas gracias también.


Todos los que los habéis leído habéis visto lo que es estar detrás, ocho horas antes del empiece de la función, y días anteriores a los estrenos, hasta el minuto en el que se abre el telón y aparece Pitingo, de negro, y sin luces encima del escenario.

En ese momento, buscamos un asiento perdido, nos hundimos en la silla, el corazón deja de ir a mil para ir a quinientos, y nos relajamos mirando las caras de la gente, con la mirada comprobando que todo está bien, y sabiendo que todo lo demás está hecho, porque los que componen SOULERIA y están encima del escenario, harán vivir dos horas maravillosas e inolvidables a todos. Y uno a uno repasamos los nombres de nuestra lista de invitados en la cabeza.... Mientras suena el Yesterday.

Nos debemos una cena, chicas!


Un beso a todos y gracias por haber estado con nosotros.

martes 18 de septiembre de 2007

SOULERIA

video

lunes 17 de septiembre de 2007


martes 11 de septiembre de 2007

EL FUTBOL



El final de las vacaciones con la mala noticia de la muerte de Antonio Puerta fué difícil. Yo estaba fuera, y me enteré más tarde. Era amigo de amigos de Sevilla. Se dice siempre que cuando alguien fallece se hace bueno para todos, pero parece que este tío era de ley.


Tengo amigos futbolistas, y ellos lo han sentido de manera especial, aun sin tener relación directa con él. Hoy hemos hablado por teléfono y la conversación me lo ha recordado.


Mi pequeño tributo a Puerta es la foto del final de la Copa del Rey del Getafe y el Sevilla. Él nos dió a todos los Getafenses un buen jarro de agua fría...


Va por él, y ojalá nos pudiera dar muchos más, pero desde arriba nos echará muchos y nos los tomaremos bien.


lunes 10 de septiembre de 2007

LO QUE NUNCA VERÉIS DEL PITINGO...




De verdad, no hay gambas que se le resitan...

viernes 7 de septiembre de 2007

PINTINGO, NUESTRA AMISTAD Y SOULERIA


Es imposible no hablar bien de él.

Hace ya unos poquitos de años que lo conozco. ¿Cuántos Antonio, unos cuatro?. Me quedé con la boca abierta y los oídos con micrófonos desde el primer día que le ví entrar al Mago. Era un indio. Pero un indio de los malos. Esos pelos largos, sus rasgos duros, los ojos infinitos, el aire de chulo pero a la vez dulce como el solo, su corte gitano, pero esa ropa tan distinta, que ningún flamenco ni gitano en ese momento llevaba... Recuerdo a Pepe Habichuela sentado a mi lado, como siempre, y que me dice: “ Sonia, a mi vera, sin moverte (y a la vez chillando al primero que aparece: Que la traigan a la niña lo que quiera, y si para que me siente, tenía que levantar a un par de ellos, pues pa`arriba, que al fondo hay sitio), pero oye, que nos ha llegao un indio, date la vuelta, a ver donde ha dejao el caballo” . Desde entonces, para Pepe y para mí, empezó a llamarse el Indio. El primer día que le escuché cantar, tocaba la guitarra Gamboa, y también Salva. Allí había un montón de jaleo, como de costumbre. Isabel siempre mandando a callar, Vicente igual, mi amigo el del RACE como yo le llamo descojonao por todos los sitios, unas cuantas tías pasadas embutidas en escote intentando pillar y ligar con los músicos, que te miran con cara de malas malísimas porque tú estás sentada allí en medio... y esos cuatro bancos de madera haciendo de cuadrita para que los músicos se sienten... un descontrol, como de costumbre. Al arranque del Pitingo, vino un ángel a acompañarle que calló la boca a todos. Y yo sentí el primer escalofrío con su voz (ahora me he acostumbrado y siempre voy con una chaqueta cuando estoy con el). Todos se callaron, y el signo definitivo para mí, Pepe Habichuela se colocó justo al borde del banco, y asió la guitarra como si estuviera apuntando. Después de tantos años con el maestro, sé que eso es el signo de que lo que está escuchando es gloria. Para mí la impresión fue inmejorable, perfecta, alucinante, estupenda. El “Indio” además de llamar la atención por su físico, tenía oro en las cuerdas vocales. Aquel día Pepe Habichuela le acompañó con la guitarra, y es difícil que esto pase allí, y yo me fui casi amaneciendo, y allí se quedaron todavía. ¿Cuántos abrazos le darían aquel día Gamboa, Nicolás Dueñas, Pepe y los que estaban allí?...

Lo que realmente no sabía, es que después de mucho tiempo, seguiría escuchándole, en muchas ciudades y muchos países, podría trabajar con él, y además encabezar las listas de mis amigos, tanto él como Verónica.

Los que seguís el flamenco podéis saber muchas cosas de él artísticamente, pero yo puedo contaros muchas como amigo.

Donde mejor quedamos es en un restaurante. Así es que ya le he visto hacer entrevistas por teléfono hasta en lo de los restaurantes. Me encanta verle comer, pero de verdad, no se donde lo hecha. Hemos compartido platos, pero al final, he decidido que es posible que la entrada en la que siempre coincidamos sea en una jamón ibérico y unas gambitas de huelva. Es que él tiene las manos hechas para el marisco. Tengo que grabarle en video y lo colgaremos, y si alguno consigue pelar una gamba, una cigala o una nécora en el mismo tiempo que él, tiene cena donde quiera asegurada... Los segundos van desde la lubina al arroz con bogavante, que tambien le hemos comido bueno. La última cena fue de comer hasta no poder más, y después nos fuimos con Paco, Tere y otros amigos a tomar unas copas y jugar una partidita en el local a la WI (el domingo pasado, sin ir más lejos), y nos dio a todos la sorpresa de aparecer el camarero con un salmorejo y bocata de lomo embuchado una horita después de cenar, para coger fuerzas para la wi. Con la bebida, la verdad es que no tenemos problema, porque compartimos muy bien las botellitas de Cuty todos, que para eso estamos conjuntados...

Pintingo es nervioso pero calmado. Me ha dicho un pajarillo que hasta en la cama sigue el compás con los pies hasta que se duerme, y no le he visto nunca quieto en la misma silla más de cinco minutos. Sin embargo, se acelera todo lo que se tiene que acelerar, pero templa los nervios siempre para escucharte y compartir un problema contigo. Me encanta como escuchar. Creo que muchas veces es mejor alguien que te sepa escuchar a que te hable muy bien. Es atento, educado al máximo, y derrocha simpatía. En Verónica tiene el complemento ideal y compiten entre ellos en ser buena gente. Tienen lo que a mi me gusta de una pareja, no necesitan hablarse, una mirada o un gesto sirve para saber lo que quieren uno del otro. Estoy orgullosa de ser amiga de Pitingo y de Verónica.

Ahora tenemos un gran reto por delante: SOULERIA.

El próximo jueves se estrena en Madrid, en una función para amigos, familiares y mundo de la música. Tres días más en cartel, hasta el domingo, y viaje a Roma. SOULERIA va a recorrerse toda Europa y toda España. Es especial, distinto, sentimientos, arte y un derroche de alegría y simpatía se une en un espectáculo que creo que es difícil que se repita.

Es emocionante escuchar temas de Nirvana, de Police, de los Beatle cantados con sus letras y en su voz, con la guitarra de Juan Carmona. Los coros, también Carmona, hacen el resto. Y es que Tere podía ser solista, con esa pedazo de voz. Para este trabajo SOULERIA, viene un grupo importante de gospel desde Nueva Orleáns, don dos billetes de avión por barba, osea que me muero de ganas de verlos haciendo los coros al Pintingo. Vamos, que como nos descuidemos, nos enganchan a alguno una cadenita y nos llevan de llavero como recuerdo de su paso por España...

En cada ensayo lloro, y voy con chaqueta de lana gorda, como he dicho antes, por los escalofríos. Juan y Pintingo hacen un dúo imposible, pero perfecto. La técnica, la perfección y el sonido de la madera de los Habichuela se funde con la voz de Pitingo y no dejan indiferentes a nadie que los haya visto y escuchado.

Bailando tampoco se quedan atrás, y hay un niño, también de la familia, guapo, templao y flamenco, que baila flamenco a ritmo de soul. Cuando llega ese momento, sientes que ya no tienes ojos. Nunca se a quien mirar, las manos de Juan, la cara del Pitingo con toda su expresión, las manos del bailaor... y siempre me pasa que los oídos se me llenan y siento que es la música, la voz y el momento que quiero que me acompañe al cielo cuando llegue el día que Dios quiera tenerme.


Pitingo es uno de mis mejores amigos, para mi quizás la mejor voz flamenca del momento, al menos si que es la que tiene más matices, mas variedad y mas formas, la que mas se moldea, y es un regalo del cielo compartir tantas cosas conmigo.

Nos quedan muchos partidos de futbol, muchas cenas, muchas comidas, muchas fiestas, muchas Torresblancas, muchos abrazos, mucha música, presentaciones, nervios, y sobre todo, nos queda mucha amistad que yo quiero conservar toda la vida.

No he podido descargarme las fotos que quiero introducir aquí. Mañana las pongo.

lunes 3 de septiembre de 2007

AL ATAQUE.....

Del verano hay miles de cosas que contar. Familia, amigos, playa, de aquí, de allí, un proyecto de integración en Costa Rica... Han sido demasiadas cosas, algunas buenas y otras no que es mejor digerir antes de contar. Pondré en breve unas fotos que resuman todo, y cada uno que saque sus conclusiones. Este verano me ha marcado, y todo en mi vida ha cambiado de rumbo. Es el primer verano en el que la fiesta, las noches de Ibiza y los amaneceres no han reinado en el mes de agosto.
Lo que ahora me tiene centrada es una gran presentación, que estamos viviendo con mucha ilusión, cariño y todos los nervios del mundo: SOULERIA, PITINGO EN MADRID.
El regreso a Madrid estuvo marcado por un buen rato de estudio de ensayo, buenos amigos ( Pitingo, Juan, Verónica, Paco, Tere, Rafa...) y mucho marisco en una fiesta de encuentro de todos que fué la guinda de las vacaciones. Intentaré mañana enseñaros todo, porque si el Pitingo es un monstruo con la voz, más lo es con las manos y las gambas... Si es que es de Huelva!