Tomar algo o charlar con cualquier Haichuela, es una gozada, pero cuando el fin de semana lo compartes con ellos, os aseguro que te termina doliendo las mandíbulas de reir, te cansas de decir, "Pepe, vámonos ya a casa" y " No puedo más"...
Adoro a Pepe y a Amparo. Los quiero como a mis padres. Siempre he tenido en ellos todo el apoyo y todo el cariño que he necesitado. Respeto y consideración por su parte hacia mí. En momentos difíciciles ellos han sido un gran apoyo. Puedo asegurar que ninguna persona que les conozca puede hablar mal de ellos, y si lo hacen es porque les mueve la envidia o porque no les conocen. Para mí no hay otra opción.
Además Pepe Habichuela tiene ese punto de noctámbulo y flamenco que va más allá de su maestría musical. Devora la noche, y la torea, y se la hace a él mismo. La noche, la fiesta no le vive, el se la vive.
Su casa es un museo de recuerdos musicales y sentimentales, y si te paras a escuchar un poquito, puedes oir latidos de corazón detrás de cada fotos, de cada cuadro, de cada instrumento, de las decenas de trofeos y reconocimientos... Fotos antiguas, modernas, clásicas, pero en toda la casa reina el principito, reina Josemi Carmona. El pasillo es una galería de fotos, que te dejan con la boca abierta. Familiares y de amigos de profesión, pero un lujazo. Lo repito, reina Josemi. Sus padres sienten devoción por él. Es su único hijo, pero está claro que
el les ha dado todo lo que unos padres pueden esperar. Josemí, además, no sólo reina en el corazón de ellos, sino que preside en mucho otros, el mío, por ejemplo. Yo tambien tengo devoción por él. Hasta cuando Pepe se hace una foto, de una u otra manera, tiene que tener a Josemi al lado, aunque no se ponga. Se tuvo que colocar en esta foto delante de la de su hijo. !Y menudas pedazo de fotos del hijo! Josemi, estás como un queso...
Cuando estoy con Pepe Habichuela, siempre quedan mil anécdotas al diario que contar. Y de este día no pudo ser menos. El día anterior estuvimos con Carlos Habichuela, Toñi y su hijo, Carlos. Pasamos por el Café de Chinitas, donde estaban actuando, y tuvimos el lujazo de ver bailar a David Paniagua. Joé, como baila el niño!!! Como siempre adorables. Y después, como no, acabamos en el Mostro. Es que ya no conocemos Madrid sin acabar ahí... Al otro día en casa de Pepe, que nos regaló a Jaco Abel con la guitarra tocando en su casa. De impresión. La cena estuvo bien, en el patio de la casa, buena comida y buen vino, pero la lluvia también quiso unirse a nosotros. Claro, las cenas y las sobremesas con Pepe ya son históricas y todos quieren conocerlas... Pero la sombrilla nos sirvió a Amparo, a Antonia y a mí, pero el sector masculino siguió con los percebes y las cigalas a la lluvia... Pepe decía que mejor, que con el fresquito va a entrar mejor el vino!!
Terminamos la cena corriendo ya para dentro, y mojados. Y entonces empezó Pepe su roneo con Amparo. El Mostro, teníamos que irnos al Mostro. Pero no fué Pepe, fué el nieto el que convenció a Amparo para juntarnos todos allí. Coche, A Mandeli y al Mostro...
A Pepe le conoce todo el mundo. Y fíjate por donde, que teníamos a un americano, musico y guitarrista rokero, creo, que trabajó hacía años con el al otro lado del charco, y estaba pasando unos días en Madrid, y estaba en el Mostro esperando. Es que le dijeron no se donde de flamencos que de salir, daba con Pepe o su familia allí. El Mostro, al final, la casa de todos nosotros. Es que ese Alex es un mostro...
La noche terminó con todos los Habichuelas allí, grandes y pequeños, el americano, el whiski, las tostas de jamón y queso, y con Amparo y yo tratando de recogerlos a todos y llevarlos a casa. Vamos a ver, que a las cinco es la hora justa en que a Pepe y a todos nos apetece la penúltima, hasta el sol, para volver a casa temprano...
Adoro esta familia, y os voy a contar un secreto, en muchos sitios me conocen como La Sonia, la de los Habichuela, y es la mejor familia de la que me pueden colgar el apellido.
En definitiva, además de mi familia, y mi devoción por ellos, Pepe Habichuela no es un maestro de la guitarra, es EL MAESTRO DE LA GUITARRA. Consigue que la guitarra tenga un sonido a madera profundo, único. Sólo él puede conseguir falsetas imposibles, y nadie, nunca, ha podido descubrir el secreto de su toque magistral. Pepe es un explorador del flamenco, y hechiza con su sonido. Su guitarra huele a amizcle moruno, a esencia de Granada, a vida y a corazón. Sus manos se funden con la guitarra como nadie hace, y cada nota profundiza en su espíritu. El toque de Josemi huele tambien a esa madera.
A ver, os dejo que voy a buscar el babero, que ya lo necesito... Es que se me cae la baba siempre...
Un beso a Pepe, a Amparo y a Josemi, os quiero mucho.
Y al resto de la familia, mi mejor abrazo, y mil besos tambien.






