
Sigo viendo tu cara en la Luna a pesar de los años, pero ahora siento que la Luna tiene la mirada fría, quema de hielo, y no me sonríe. Hace tiempo que me parece no verla hacer guiños, y tampoco veo sus dientes de color perla, pero sigo mirándola y viendo tu cara, y sintiendo que me miras desde allí. Antes la Luna me quemaba en las noches de frío, y se me antojaba que era mi sombra clara y blanca, y sabía que andaba, dormía, vivía y tu estabas allí, mirándome desde dentro.
Ahora te sigo viendo, pero siento que no estás en ella. Creo que el verte allí se ha convertido en una necesidad mía, pero en el fondo me sigue gustando verte en la Luna, creciendo, menguando y llenando. Ultimamente la Luna crece y se hace chica según me siento yo.
Un beso

3 comentarios:
Ojalá a mi me escribieran cosas así... No se a que te refieres con todo esto pero me gusta mucho.
Marcos
Ains! Que bonito!
Olga
Recuerden, Recuerden, el 5 de Noviembre...conspiración, polvora y traición. No veo la demora, y siempre es la hora, de evocarla, sin dilación.
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