
Quienes me conocen saben que soy Atletica, India, cerrada, cerrada, hasta la sangre, que la mía tiene bandas blancas para ser más corporativa.
Bueno, quien me conoce tambien sabe que soy muy exagerada...
A Victor le encanta el fútbol, y pese a que sus principios con cinco añitos no fueron muy buenos, tengo que reconocer que su tesón y ganas le han hecho mejorar muchísimo. Me gusta verle jugar, se transforma. Victor es un niño comedido, modosito, pero delante del balón saca un arrojo y un temperamento que nunca he visto en él. Se hace competitivo, se pone el listón muy alto, pero a la vez tiene una conciencia muy fuerte de equipo.
Hemos dado un paso grande, le han "fichado", junto a su amigo Adrian y Joaquin en un equipo, como ellos dicen, " de los buenos, de verdad, de campo de hierva gigante, y entrenamiento que te deja hecho polvo y sin sentir las piernas..."
Me encantó verle la cara cuando llegó al campo para hacer las pruebas de selección. Esa noche no durmió, y las pruebas duraron 3 días. Tambien recuerdo la frase graciosisima de otro compañero que fue a las pruebas, que acostumbrados al futbol sala, ver aquel campo tan grande dijo sin pensárselo dos veces: " Pero si aquí no se puede sacar corner ni ná, si mira que lejos está la portería... Buf, imposible meterla, seguro..."
La pena es que fueron todos los compañeros del equipo de futbol en el que está actualmente y "solo" cogieron a tres. Que ya fué un logro, la verdad.
Adri y Victor, junto con Joaquin, están juntos en esta andadura futbolera.

Ayer estaban los dos cruzando miradas, atentos al entrenamiento, nerviosísimos. Cuando acabaron se abrazaron los dos, Joaquin no vino, y antes del entrenamiento y minipartidillo, estuvieron mucho tiempo hablando. Me gusta este amigo para él, es un encanto, y además es del ATLETICO, y casi tan cerrado como yo o mas. Hay días que coinciden cuando salimos a algún sitio, o de entrenamiento en su anterior equipo, al que no van uniformado, y uno va de rayas rojiblancas y el otro blanco, blanco, y me encanta verles juntos, abrazados, y siempre de charla. Voy a ver si Miguel Angel hace un anuncio con ellos de apología a las buenas relaciones vikingas-indias.

Y para colmo de los colmos, es que yo vi a mi pequeño guapísimo, a pesar de los colores que ahora se ve obligado a lucir, a su gran alegría, porque el niño me ha salido vikingo hasta la sangre ( al revés que yo ) asi es que se confirma que de padres tal, niños cual. No hablaré mucho de política, a ver si tengo la suerte de que no me salga rojo.
¿A que está guapo?


